A+ A A-

Venezolana en Chile: Puedo caminar por las calles sin pensar que alguien quiere robarme

Robo de celular Foto: Google Robo de celular

Los índices de inseguridad en Venezuela cada día van en aumento, en el 2017 registraron 89 muertes violentas por cada 100.000 habitantes, lo que se traduce en 26.616 víctimas, convirtiendo la nación en el segundo lugar en la lista de países más peligrosos del mundo, según datos del Observatorio Venezolano de Violencia (OVV).

En este sentido, cientos de venezolanos han huido del país en busca de calidad de vida; seguridad, servicios públicos de calidad, acceso a los medicamentos, insumos médicos en los centros de salud, alimentos, entre otros.

Tal es el caso de Yuneiry Gudiño, una venezolana de 26 años de edad, que el 10 de junio de 2017 emigró a Chile con el fin de radicarse en un país que le permita sentirse segura en las calles.

Puedo “andar sin paranoia de que alguien me persigue para robarme. Hago trayectos de caminatas desde el trabajo a mi casa o del hogar al mercado sin problema”, dijo Gudiño durante entrevista al portal de noticias CotufaNews.

La licenciada en comunicación social resaltó que puede sacar “el celular con tranquilidad. Pero siempre precavida”.

Aunque se siente segura en su hogar, afirma que no ha perdido las costumbres de cuando estaba en Venezuela y siempre cierra la puerta de su casa con seguro.

Sobre los servicios públicos, dice que “son bien costosos” pero “de calidad”.

“Desde que estoy aquí nunca me he bañado con tobito”, dijo Gudiño entre risas, “desde hace más de un año aproximadamente”, recalcó.

Detalló que el transporte público (micro, denominado así en Chile) se paga a través de una tarjeta llamada BIP.

“Las adquieres y recargas en las estaciones de metro principalmente. Con ella cancelas el metro y las llamadas micro. Nada de colas”.

Al salir de Venezuela, la periodista vivía continuamente los racionamientos eléctricos, esto debido a la falta de mantenimiento a las torres energía o “sabotaje”, según afirma el ministro Luis Motta Domínguez.

“Desde que estoy aquí jamás he tenido racionamientos eléctricos. No compro una vela desde el 22 de marzo, mi cumpleaños”.

De acuerdo a la explicación de la venezolana, el precio de los servicios básicos en Chile varía dependiendo de la estación del año.

“En invierno la luz sale cara porque usas más la calefacción. En cuanto al verano, gastas más en agua, esto debido al calor; Se bañan mucho, llenan las piscinas”, entre otros.

“Lo que sale económico para este mes (en cuanto a los servicios públicos), para la próxima temporada es muy caro. A diferencia en Venezuela que el costo se mantiene. El uso del mes nunca va a tener mayor variación en cuanto al precio. Es caro si lo ves con bolívares, pero es accesible. Con sueldo mínimo se pueden pagar los gastos en Chile”, agregó.

Gudiño emigró de Venezuela con sueños y esperanzas de lograr sus metas; Ayudar a su familia que dejó en la nación y establecerse en un país que la abrigó luego de escapar de la crisis.

“Yo soy joven, preparada y considero que a estas alturas pienso hacer mi vida acá. En Venezuela, las cosas si se van a arreglar, o al menos eso esperamos todos. Pero no hoy ni mañana. Eso puede tardar años, entonces, después de que tenga mi vida hecha acá no voy a regresar para comenzar desde cero. Pero a visitar sí y espero que se pronto”.

La venezolana con más de un año en Chile, aconsejó a sus compatriotas que piensan emigrar que deben dejar el ego a un lado y ser humildes porque pudieran realizar trabajos a los que no estaban acostumbrados en su país.

“Tienen que dejar el ´yo en Venezuela era´, o ´yo en Venezuela soy´. Tienen que ir con la humildad por delante y saber que puedes llegar a otro país a limpiar poceta”, concluyó.

@Betzimar17

Deja un comentario

Asegúrese de introducir toda la información requerida, indicada por un asterisco (*). No se permite código HTML.